Ciudades con gelatina
Escrito por Patricia en 29 de marzo del 2011
Guardado en: Diseños Curiosos
0 respuestas.
Continuando hoy con la sección de Diseños Curiosos, os quiero presentar una iniciativa muy apetitosa creada por Liz Hickok un artista estadounidense con residencia en San Francisco que expresa su creatividad a través de esculturas de ciudades y maquetas realizadas con gelatina
“Mi creatividad siempre ha sido orientada al diseño de escultura y video, pero después me di cuenta de que podría realizar todo tipo de diseños con gelatina, lo cual no solo me parece bonito, si no que es muy pintoresco y le da un toque de creatividad a los diseños que realizo, de esta forma, quería hacer algo nuevo, algo simpático” dice el artista en su despacho de San Francisco.
Esta obra ha tenido mucha repercusión en estados unidos, y la noicia ha sido cubierta por varios periódicos y revistas como New York Times, San Francisco Magazine y otros.
Para realizar estas esculturas gelatinosas, Hickok primero hace modelos a escala de la estructura que quiere crear a través de un molde. un elemento es preparado en gelatina, puesto en una base, que esta iluminada por la parte de atrás y por debajo.
Sin embargo, el proceso de solidez de la creación tan solo dura unas 5 horas, por lo que luego todo el trabajo se viene abajo al deshacerse la gelatina, asi que al artista solo le queda tiempo para realizar unas cuantas fotos a sus diseños:
Templo budista con botellas de Heineken
Escrito por Patricia en 28 de marzo del 2011
Guardado en: Diseños Curiosos
0 respuestas.
Ya hacía mucho tiempo que no escribía nada en la seccion de Diseños Curiosos, y hoy, navegando por blogs asiaticos me he encontrado un diseño cuanto menos desafiante.
Se trata de un templo budista construido en Tailandia bautizado como Wat Pa Maha Chedi Kaew (templo de botellas) que ha sido construido con más de un millón y medio de botellines de cerveza en forma de ladrillo de la marca Heineken.
No sabía que a los monjes budistas les gustara tanto el “alpiste” , como se decía antaño, la cuestión es que las botellitas se compraron llenitas de cerveza, asi que no sabemos exactamente si los monjes se bebieron el rico elixir o si en realidad lo utilizaron para regar el jardín.

