Cortinas para puertas | Ahorro total

cortinas para puertas

Debido a la mecanización que requieren para herrajes y acabados las puertas son, de todas las partes que componen un mueble, las que tienen un precio más elevado.

Si vivimos en un piso de alquiler y buscamos una solución barata y desmontable, o simplemente si queremos dilatar en el tiempo este gasto, podemos recurrir a poner en práctica una idea ahorradora que siempre funciona: sustituírlas por cortinas.

  • Cortinas para puertas En la cocina

No sólo pueden instalarse bajo el fregadero, como se usaba en las casas de nuestras abuelas, sino que pueden sustituír a todo un frente completo de armario como podemos ver en la imagen.

En este ambiente concreto deberemos tener en cuenta elegir una tela resistente y lavable y un sistema de barras sencillo ya que las abriremos y cerraremos muy a menudo.

  • Cortinas para puertas En el baño

Resultarán especialmente útiles bajo el lavabo. No sólo ocultarán las antiestéticas instalaciones de fontanería sino otras cosas que tampoco nos gusta ver como, por ejemplo, la papelera o la bandeja del gato. Claro que, si no tenemos gato, siempre podemos emplear este hueco como un valioso espacio de almacenaje ya que nada quedará a la vista.

Podemos usarlas para sustituir las puertas del armario ropero y combinarlas o contrastarlas con las de la ventana o el resto de textiles. Ni siquiera es absolutamente necesario tener armario ya que una barra de pared a pared creará el necesario espacio de almacanaje que luego pasará desapercibido.

En este ambiente concreto como alternativa a la cortina tradicional podemos pensar también en estores o en paneles japoneses. Éstos últimos resultan especialmente interesantes ya que en lugar de enrrollarse hacia arriba se desplazan horizontalmente para cruzarse entre sí de manera que el acceso al interior resulta sumamente sencillo.

cortinas

En todos los casos que hemos comentado podemos realizar la instalación nosotros mismos. La barra o el kit para los paneles nos la pueden cortar a medida en cualquier almacén; se fija a la pared mediante taladros o si se trata de una barra extensible simplemente por presión.

Y para la cortina compraremos un trozo de tela o reutilizaremos otra cortina o una sábana vieja. Sólo tenemos que cortarla a la medida adecuada dejando márgenes para el dobladillo del bajo y los laterales. Si no sabemos coser emplearemos cinta termofusible, de la que se pega con la plancha. Para fijar la cortina del lavabo tendremos que usar velcro, por un lado pegado a la tela y por otro lado a la pieza sanitaria.






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